"No eres feo, eres pobre", octava entrega: Al toro por los cuernos

Margarita llegó a casa de Carolo poseída, no podía creer lo que estaba sucediendo entre Santiago y El Señor de las Fotos. Quería "romperles la cara", literalmente, se lo dijo a Carolo repetidas veces. El intentó calmarla diciendo que la iba a ayudar y que ambos iban a contener a Milena pase lo que pase. Margarita respiró profundo y se dejó llevar por su abrazo.
Decidieron en ese mismo momento citar a los dos susodichos en falta. Frente al posible embarazo de Milena, no podían esperar y hacerla vivir ese calvario. Había que solucionar las cosas ahora mismo.
Ambos se presentaron, sin saber a qué se debía la reunión...
Al entrar, Carolo vio que Margarita lo miró como diciendo "si hablo termino rompiéndoles la cara", entonces decidió ser él quien manejara el asunto.
Fue sincero y de frente: ¡debían blanquear su relación y dejar de utilizar a Milena de una vez! Ambos se sorprendieron al ver que lo suyo ya no era un secreto...
Margarita se sintió orgullosa de Carolo, lo vio tan seguro al hacerse cargo de problemas ajenos que se enamoró aún más de sus valores.
Santiago se fue furioso malinterpretando todo. No estaba listo para hacer pública su relación y lo estaban presionando, pero no tenía en cuenta que le estaba haciendo mucho daño a Milena, estaba siendo egoísta. El Señor de las Fotos se sorprendió porque lo hayan descubierto, pero no pareció muy dispuesto a cambiar el rumbo de las cosas.
Esa noche Margarita no quería volver a casa, porque temía acuchillar a Santiago mientras dormía. Sentía que el pecho se le iba a abrir y no paraba de llorar. Carolo le ofreció pasar la noche en su casa, le prestó su cama y durmió en el sillón. La pobre Margarita se quedó dormida mientras Carolo preparaba la cena, de tanto penar por su amiga y su incierto futuro.
Carolo cenó sólo, con una idea dando vueltas por su cabeza: Si Margarita no recomponía su relación con Santiago... ¿debería invitarla a vivir con él?
Se despertó temprano y decidió dejar que Margarita siga durmiendo un rato más, así que salió al jardín para ver cómo evolucionaban los frutos de dragón. Hizo un par de injertos, regó, eliminó plantas muertas, cosechó y sacó las plantas de cebolla para reemplazarlas por nuevas.
Luego, al pasar por el baño, ¡notó que el acné había vuelto! Tenía razón la esteticista con lo del "tratamiento constante". Tendría que volver a visitarla.
Cuando Margarita despertó le propuso ir a desayunar al restó "Para comerte mejor" para distenderse un poco y pasaron, dentro de todo, una mañana agradable.
Después Margarita se fue y Carolo se quedó pensando en lo que tendría que pasar en su casa al enfrentarse a Santiago. Quizás debería ofrecerle pasar un tiempo en su casa... un tiempo indefinido...

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