La historia de mi simself - XI

 XI

Un par de meses después llamé a Gustavo para encontrarnos y darle la noticia de mi embarazo, pero mentí en las fechas para que ni siquiera sospeche de su posible paternidad. Me citó en su casa y dijo que quería aprovechar la oportunidad para presentarme a su pareja. Le dije que estaba de acuerdo. Se oía feliz.
Silvia era realmente una mujer encantadora, bella y tan dinámica como él. Ambos disfrutaban del deporte y compartían muchas cosas. Hacían una buena pareja.
-Bueno, me alegro mucho de haberte visto y de que estés tan feliz. Silvia, es un gusto conocerte. Debo irme ya, mis piernas ya no resisten tanto.- dije con una sonrisa. Gustavo me miró tiernamente. Estaba radiante, sus ojos brillaban como nunca y su expresión era de paz. Se notaba que la amaba.
-El gusto es mío cariño, ¡vuelve con tu niño un día!- exclamó Silvia. "Sí, claro... si es que se puede" pensé.
...
Cuando el día del parto llegó quise que la tierra me tragara. No sé si alguna vez en mi vida sentí tanto miedo. Pablo estaba justo en su día franco y me acompañó al hospital. La doctora que me atendió era su jefa.
Los llamé Camilo y Julia. Sí, tuve gemelos.
Cuando llegamos a casa, Pablo me contuvo diciendo que estaba orgulloso de mí y eternamente agradecido por haberlo convertido en padre. Yo seguía muerta de miedo, más que antes. ¿Acaso no lo notaba o estaba intentando ignorarlo?

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