La historia de mi simself - VII

VII
Pablo se fue a trabajar temprano como siempre y yo me quedé en la cama un rato más, tenía el día libre. Un par de horas después, al despertar, mi primer pensamiento fue Gustavo.


Pablo y yo llevábamos 6 años juntos y apenas tres meses de convivencia. Nuestra relación estaba tan eufórica como cuando apenas nos conocimos porque vivíamos una experiencia nueva para ambos y empezábamos a planear cosas a futuro. Pero cómo es que en pleno júbilo Gustavo había logrado colarse hasta mis huesos, era un misterio. Necesitaba su pasión, lo sentía en la piel, en la sangre, sabía que volver a verlo me iba a encender aún más y mi hambre incontrolable me lo exigía.


Así que decidí llamarlo.
-¿Cómo estás, bonita? Creí que ya no ibas a llamarme, me estaba poniendo un poco triste.-
-Sabes, lo he dudado mucho, pero no he podido dejar de pensar en ti. ¿Será que podemos vernos ahora?- le dije, en un arrebato de sinceridad del cual me arrepentí al instante. Debía ser cruda con él, dejar de lado cualquier sentimiento, no quería ilusionarlo.
-Claro cariño, dame una hora, debo arreglar unas cosas con alguien en el gimnasio.-
Una hora. Era una eternidad. Sólo escuchar su voz hacía que me explotara el pecho. No podía esperar… no podía.


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