"No eres feo, eres pobre", primer entrega oficial: Actitud.

El barrio de Newcrest acaba de abrirse y de a poco va recibiendo nuevas familias llenas de ilusiones. Han llegado esta semana 5 familias y entre ellas está nuestro Carolo.
Unas horas después de haberse mudado, golpean a su puerta los nuevo vecinos para darle la bienvenida.
Carolo prepara algo de comer y no se percata de que alguien más ha entrado a su casa...
 ¿Es...es ella?... ¿De verdad es ella?- piensa, y se acerca temeroso e incrédulo a cerciorarse.
 -Creo que fuimos compañeros de colegio, ¿te acuerdas de mí? Carolo García, bueno, el tonto de la clase según todos... ¿Ves esta foto? Aquí estamos en nuestro acto de fin de curso... yo soy el que está llorando- dice Carolo un poco tímido.
Oh! ¡Carolo! ¡Claro que sí! ¡Ahora recuerdo! ¡Cuántos años sin verte!- exclama Margarita - ¿Qué es de tu vida? ¿Qué has hecho en estos años?-
Carolo y Margarita tienen una larga charla respecto a sus vidas. Ella le cuenta que ahora vive con Santiago, intentando ahorrar en gastos para poder tener su propio restaurant y Carolo, que siente que no tiene nada interesante que contar, no puede dejar de ver sus ojos hipnóticos, mientras hace un esfuerzo sobrehumano para no hacerle notar a Margarita lo feliz que está por volver a verla.
Parece que Margarita sigue siendo la chica risueña que siempre fue, se la ve feliz.
El tiempo de la visita transcurre tranquilo, los vecinos son geniales y Carolo se siente muy cómodo con ellos... excepto con Santiago, por una lógica razón.
Luego de una amena charla todos se despiden de él y Carolo se dispone a limpiar la casa... Aaaahhh, el placer del desorden creado por amistades en momentos agradables... a nadie le molesta ordenar ese tipo de desastres, menos a Carolo después de tantos años de soledad.
Carolo está feliz! Aunque no se le da bien permanecer en ese estado mucho tiempo...
Esa misma noche, al cepillarse los dientes, Carolo cae en la terrible realidad de saberse todavía enamorado de Margarita. Creía que los años iban a apagar esa llama sin sentido, pero al volver a verla sus rodillas temblaron como la primera vez. Ya no podía escapar de sus ojos.
Esa noche Carolo descendió a sus profundos estados de baja autoestima y tristeza, a esos que está acostumbrado, pero esta vez dolía más.
 Al día siguiente decidió pedir consejo a alguien y eligió llamar a Maria Elena, su nueva vecina.
Carolo sintió que con Maria Elena podía hablar de lo que quisiera y no se equivocaba, ella era puro amor, una mujer sin un solo prejuicio y siempre dispuesta a ayudar.
Le confesó que sentía que era poco para Margarita, sobre todo por su apariencia y que tenía un tremendo temor al rechazo.
Maria Elena le aconsejó que trabajara primero en su estado de ánimo, proponiendole buscar un trabajo y actividades que llenen sus horas para no pensar demasiado. Cuando eso estuviera en marcha, ella se ocuparía de ver cómo podían mejorar su apariencia para que se sienta más seguro.
-¡Prueba con Plumbumba y con la jardinería!- le gritó desde la vereda al irse a casa y le dedicó una bella sonrisa, la mas bella y complaciente de todo le barrio.
Esa misma tarde, Carolo salió a pasear por el barrio en busca de ideas para matar el tiempo y se topó con varias plantas cosechables... de regreso a casa decidió recoger algunos frutos para intentar comenzar su propio huerto siguiendo el consejo de Maria Elena. Aprovechó también a excavar algunos cúmulos extraños de rocas y tuvo la suerte de encontrar varias cosas que podría vender.
 Luego hizo un poco de ejercicio para ver si era capaz, realmente no movía un músculo desde aquella vez que lo persiguió un perro enfurecido y no tuvo más opción.
Luego de sudar y agitarse como nunca, tomó un jugo de naranja refrescante, un yogur y decidió buscar un trabajo como le había aconsejado Maria Elena.
¡Nada mejor que la risa para alivianar tristezas! ¡Carolo será humorista! ¿Dónde han visto cómicos bellos? ¡En ningún lado! Allí seguramente se sentiría aceptado.
Esa noche Carolo se fue a dormir temprano, se sintió cansado y satisfecho, pensar en otra cosa le había hecho bien... pero al cerrar los ojos Margarita volvió... y también Santiago. Qué planes tendrá ese rubio perfumado con Margarita? Serán realmente sólo amigos?
La luna brilla fuerte en Newcrest, leves brisas nocturnas arrullan los nidos en los árboles y Carolo cae rendido de sueño en medio de la duda...

Comentarios

  1. Vamos Carolo! Un chico con humor hace más que un musculoco!

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  2. Cuando leí qur la vecina se llama María Elena, se me vino la imagen de la vecina de los Argentos, de Casados con hijos XD Muy buen comienzo para Carolo.

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  3. Ajaja! es cierto! No me acordaba de eso! Esta Maria Elena por suerte no está tan loca, jajaja!

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